


Todas las personas tienen gas. Eructar o expulsar gas por el recto es una función normal. Pero ambas cosas son vergonzosas, y muchas personas creen que expulsan gas con demasiada frecuencia o en cantidad excesiva. Sin embargo, es raro que una persona tenga demasiado gas.
La mayor parte del tiempo, el gas no tiene olor. El olor viene del azufre producido por bacterias en el intestino grueso. A veces, el gas causa hinchazón y dolor. No todas las personas presentan esos síntomas. La incomodidad causada depende de la cantidad de gas producida por el organismo y del grado de sensibilidad de una persona al gas en el intestino grueso.
Un cambio en la comida y la bebida puede ayudara prevenir o reducir la cantidad de gas. Si cree que tiene demasiado gas, quizá sea conveniente que antes de ir al médico haga lo siguiente:
- frijoles
- verduras, como brócoli, repollo, col de Bruselas, cebolla, alcachofa y espárragos
- frutas, como peras, manzanas y duraznos
- granos enteros, como trigo entero y salvado
- bebidas gaseosas y de frutas
- leche y productos lácteos, como queso y helado
- alimentos empacados que contienen lactosa, un tipo de azúcar; pan, cereal y aderezo para ensaladas entre otros
- alimentos dietéticos y dulces y goma de mascar sin azúcar
Algunas formas de evitar la ingestión de aire son
- comer más despacio y masticar mejor para reducir la cantidad de aire ingerido al comer
- abstenerse de mascar chicle y de comer caramelos duros
- si fuma, tratar de reducir el número de cigarrillos que fuma o dejar de fumar
- si tiene dentadura postiza, ir al dentista para asegurarse de que esté bien ajustada
Escriba la clase (y la cantidad) de alimentos que parecen causarle el mayor número de problemas. También lleve un registro del número de veces que expulsa gas al día.
Si después de esto todavía le molesta el gas, quizá le convenga ir al médico. Lleve su diario como ayuda para responder a las preguntas del médico sobre los hábitos de alimentación y los síntomas.